En respuesta a las dinámicas sociales, culturales y económicas del municipio, la Biblioteca Comunitaria de la Plaza de Mercado surge como una innovadora estrategia de autogestión cultural.
Esta iniciativa fue propuesta por el programa BiblioZipa, liderado por la Subgerencia de Cultura del IMCRDZ, con el objetivo de democratizar el acceso a la lectura, la escritura y la oralidad en escenarios no convencionales. Su creación fue el resultado de un proceso articulado con la Secretaría de Gobierno y la ciudadanía, reconociendo la necesidad de llevar los servicios bibliotecarios más allá de los espacios tradicionales, especialmente hacia zonas de alta circulación comercial.

Ubicación y horario de atención
Ubicada en un punto estratégico de la ciudad, la biblioteca fue inaugurada el 18 de noviembre de 2025. Durante el año 2026, funciona en los siguientes horarios, adaptados a los ritmos cotidianos de comerciantes y usuarios:
- Lunes y martes: de 2:00 p.m. a 5:00 p.m.
- Miércoles: de 2:30 p.m. a 5:30 p.m.
Gracias a la articulación con la Secretaría de Familia y Desarrollo Social, cada quince días (los lunes) se cuenta con una ludotecaria especializada en primera infancia. Además, semanalmente se realizan talleres de promoción de lectura, espacios de cuentería y oralidad, a cargo de las escuelas de formación artística del IMCRDZ.
Resignificación del espacio público
Uno de los principales logros de esta iniciativa ha sido la resignificación del espacio público, transformándolo en un escenario vivo de circulación del conocimiento y de interacción social.
La Biblioteca Comunitaria no se limita a ser un simple punto de préstamo de libros: se ha convertido en un dispositivo cultural que dinamiza la vida comunitaria y promueve las oralidades como patrimonio inmaterial propio de la Plaza de Mercado.

Impacto en el sector comercial
El impacto en el sector comercial ha sido notable. Los comerciantes del sector han encontrado en la biblioteca una oportunidad para:
- Atraer nuevos públicos
- Generar ambientes más amables y acogedores
- Fortalecer la permanencia de los visitantes en la zona
Este flujo de personas no solo favorece la actividad económica, sino que también contribuye a la construcción de una identidad colectiva en torno a la cultura y el conocimiento.
Acceso libre al conocimiento
El servicio de préstamo de material bibliográfico ha permitido a los usuarios acceder a contenidos diversos sin restricciones económicas, incentivando los hábitos lectores y los procesos de formación autónoma.
Este beneficio cobra especial relevancia en contextos donde el acceso a los libros suele ser limitado, posicionando a la biblioteca como un agente clave en la garantía de derechos culturales.
Una experiencia replicable
De esta manera, la Biblioteca Comunitaria de Zipaquirá se proyecta como una experiencia exitosa y replicable dentro del ecosistema cultural local. Demuestra cómo la articulación entre gestión cultural, participación ciudadana y el uso estratégico del espacio público puede generar transformaciones significativas en la vida de las comunidades.








